990,7 millones de euros en el primer trimestre de 2026, con un crecimiento del 17,2% respecto al mismo período del año anterior. Son los números con los que el operador logístico francés ID Logistics arranca el ejercicio, según ha comunicado la propia compañía, y que llegan en un momento en que el contexto macroeconómico no invita precisamente al optimismo.

Lo llamativo no es solo la cifra, sino el momento en que se produce. Mientras buena parte del sector logístico europeo debate sobre los efectos de la volatilidad arancelaria, el encarecimiento energético y la ralentización del consumo, ID Logistics registra uno de sus mejores arranques de año. La lectura fácil sería atribuirlo al tamaño o a la diversificación geográfica, pero hay algo más estructural detrás de tan buenas cifras.

El modelo de negocio de la compañía está construido sobre la logística doméstica, es decir, almacenamiento, preparación de pedidos y servicios de valor añadido para terceros, sin exposición directa al transporte internacional ni a los ciclos del precio del combustible. En un año en que los costes energéticos siguen siendo una variable de riesgo para los operadores de transporte por carretera, ese aislamiento no es un detalle menor, ya que convierte lo que podría ser una vulnerabilidad en una palanca de estabilidad.

La distribución geográfica de los resultados también dice algo: Europa, excluyendo Francia, ha crecido un 17,3% en términos comparables, con Alemania, Reino Unido y España como principales motores. Norteamérica ha avanzado un 40,6%, cifra que la propia compañía califica de "muy sólida", impulsada por nuevos contratos en el segmento de bienes de consumo y e-commerce. Y en Latinoamérica y Asia, el crecimiento ha sido del 8,7%, con operaciones nuevas en Brasil que suman más de 40.000 metros cuadrados y 750 empleos directos.

Entre los contratos arrancados en el trimestre destacan una plataforma de 68.000 metros cuadrados en Hesse, Alemania, para un gran operador de comercio electrónico, y una instalación de 60.000 metros cuadrados en Turín para Michelin, nuevo cliente del grupo. Son números que reflejan no tanto una expansión especulativa sino una demanda real de externalización logística, especialmente entre fabricantes que buscan descargar complejidad operativa.

Lo que el caso de ID Logistics pone sobre la mesa es una pregunta que el sector lleva tiempo evitando de forma directa: ¿hasta qué punto el modelo de operador logístico integrado, centrado en el almacén y en los procesos de valor añadido, está siendo más capaz de crecer que el modelo de transporte puro en el entorno actual? La respuesta no es obvia, porque ambos modelos atienden necesidades distintas y se financian de forma diferente. Pero los números del primer trimestre de 2026 son un argumento que los operadores del sector tendrán que valorar.

Carlos Zubialde

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