La importancia del buen mantenimiento de las carretillas elevadoras y apiladoras en un almacén logístico o industrial

La carretilla elevadora o apiladora es un vehículo contrapesado en la zona trasera de su estructura que se utiliza para subir y bajar palés de peso considerado. Mediante dos horquillas, podremos cargar y descargar eficazmente camiones, almacenes, estanterías y todo lo relativo al ámbito logístico e industrial.

Las carretillas son una herramienta de útil uso pues facilita el trabajo, pues puede soportar elevadas cargas que una persona con su peso corporal únicamente no podría.

Actualmente, aunque existen apiladores manuales, también podemos encontrar en el mercado carretillas elevadoras eléctricas que son más sencillas de conducir, además de contener cero emisiones y un ruido mínimo en su labor. Las apiladoras de combustión interna, por su parte, se usan más exteriormente en cargas al aire libre pues funcionan con gasolina, LGP o diesel.

Una buena maquinaria para transportar mercancías debe tener un asiento ubicado estratégicamente detrás del mástil para que el usuario que la conduce pueda tener una visión completa a la hora de cargar y elevar los artículos. La mayoría de las carretillas elevadoras o apiladoras puede soportar una carga de entre 1 a 8 toneladas aproximadamente.

Buen mantenimiento de carretillas elevadoras: cómo hacer que dure muchos años 

Como bien dice el dicho: mejor prevenir que curar. Eso también se extrapola a los equipos que se usan a diario en almacén, tanto logístico como industrial.

La maquinaria que compone la flota de vehículos de una empresa se debe cuidar y mantener en excelentes condiciones para así evitar accidentes innecesarios, tener una durabilidad aceptable y huir de reparaciones que pueden resultar altamente costosas.

En el caso de las carretillas elevadoras o apiladoras, se aconseja un mantenimiento exhaustivo en todo momento.

La conservación preventiva es sinónimo de realizar a los equipos de carga y transporte revisiones programadas, y si fuesen necesarias mínimas reparaciones para así garantizar la fiabilidad de la carretilla elevadora y su buen funcionamiento.

El mantenimiento, como bien hemos apuntado, tiene como principal objetivo el evitar defectos o fallos inesperados en pleno funcionamiento y prevenir incidencias que se pueden corregir previamente. Gracias a ello, conseguiremos que nuestra carretilla elevadora o apiladora tenga una larga vida útil y pueda ser usada sin interrupción, pues puede perjudicar también a los trabajadores que dependen de su funcionamiento.

Tipo de mantenimiento según la carretilla que usemos en el trabajo

Dependiendo de la maquinaria de la que dispongamos, el mantenimiento que realizamos será diferente. Si contamos con una elevadora diésel habría que realizar un cambio de piezas consumibles periódicamente, además de revisar filtros como el del agua, aire, combustible o aceite.

También, para carretillas elevadoras o apiladoras diésel, tendremos que hacer cambios de lubricantes y aceites cuando sea necesario. Por otro lado, debemos mantener el equipo gracias a la comprobación de cadenas, latiguillos, ruedas, frenos y demás elementos de seguridad y desgaste.

Para los equipos que funcionan electrónicamente, la manutención pasaría por comprobar, según información del proveedor y fabricante, la batería y cargador, pues este último es la fuente de alimentación que hace que funcione nuestra carretilla elevadora.

Otros elementos de vital importancia que se deben conservar en buen estado son los niveles de electrolitos y el estado de los bornes y conexiones. También, para un excelente mantenimiento, debemos verificar la buena disposición de motores, ruedas, líquido de frenos, etc.

Seguridad y mantenimiento: mejora del trabajo en todos los sentidos

Un buen mantenimiento, además de mejorar la productividad en el trabajo y asegurar una correcta acción de los trabajadores, también supone una seguridad en los empleados.

Este factor es trascendental, pues, por regla general, las carretillas elevadoras suelen soportar jornadas de hasta ocho horas continuadas, incluso 24 horas, según cada empresa. De ahí la vital importancia de las revisiones de mantenimiento.

Gracias a una perfecta planificación del mantenimiento preventivo, ahorraremos también en tiempo, controlaremos los costes y mejoraremos la productividad. Una buena conservación de nuestras carretillas elevadoras o apiladoras mejora en un 25% el rendimiento de trabajo. Los costes se reducen hasta un 30% y la vida útil se alarga hasta un 50%.

Así que no dudes, no esperes a que se produzca una avería para revisar tu maquinaria. Para ser productivo, mantén un buen cuidado de las carretillas elevadoras que conforman tu equipo de trabajo y obtén solo beneficios.

Carlos

Experto en todo lo que tenga que ver con el transporte, la logística y el ecommerce.