Cuando todo parecía que haber terminado, el gobierno del Reino Unido da una vuelta de tuerca e intenta hacer explotar los acuerdos que tiene firmados con la Unión Europea, aduciendo la famosa clausula que permite poder suspender el acuerdo, si este supone un grave problema para cualquiera de las partes como la falta de suministro.

El gobierno del Reino Unido aduce que su falta de suministro es resultado de los acuerdos firmados (voluntariamente sea dicho de paso), y no de sus calamitosas políticas entre las que se encuentra la “expulsión” de miles de trabajadores, muchos de ellos choferes y conductores de camiones.

Otro de los grandes problemas que han generado desde el gobierno con la salida de la Unión es la eliminación del cabotaje, sistema por el cual muchos transportistas podían en el pasado hacer transportes interiores en el Reino Unido, pero que a partir del 1 de enero del 2021, tienen terminantemente prohibido dicha actividad. La imposibilidad de realizar cabotajes junto a la falta de conductores son las principales razones del colapso que están sufriendo en el Reino Unido, y las soluciones de parcheo como poner a militares conduciendo camiones cisterna para poder garantizar el suministro de combustible, son eso, parcheos.

¿De verdad que los gobernantes del Reino Unido no sabían que esto ocurriría?

Sorprende mucho creer que no sabían el escenario que se les presentaría con la salida de la Unión eliminando el cabotaje, así como expulsando a miles de conductores comunitarios.

¿Acaso lo sabían y lo están utilizando para negociar otro tipo de acuerdo?

Sea lo que sea, la situación no es nada agradable para el sector del transporte, que no sabe a qué atenerse, por lo que muchas compañías y profesionales están evitando trabajar con el Reino Unido, esperando acontecimientos.

Artículo propiedad de Carlos Zubialde

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