Por Nuria Fuentes, cofundadora y junta directiva de MELYT
En un mes en el que ya son habituales las conversaciones en torno al talento femenino, quiero detenerme en el crecimiento de la logística y el transporte desde nuestra evolución como sector empleador.
Ese 10 por ciento de aportación al PIB, la contratación en torno al millón de profesionales y nuestra localización estratégica para la distribución hacia Europa, nos sitúan como motor económico y generador de empleo.
Pero nos enfrentamos a un hándicap importante para nuestro crecimiento: ni formamos parte de la conversación económica, política o social, ni conquistamos, ni fidelizamos a los mejores profesionales. No tenemos relevo generacional, y el panorama no se presenta muy alentador. Vamos, que no nos llama nadie.
Lo sabemos. Y lo tememos. Más en unos contextos que en otros. Los 30.000 conductores urgentes no van a surgir de la noche a la mañana, ni tampoco vamos a solucionar la falta de talento tecnológico, ni en picking, ni en gestión de datos, etc, etc….
Aunque revisando las oportunidades, quizá podamos obviar las causas y encontrar soluciones para llegar a todos los géneros y posiciones. ¿Seremos capaces de transformarnos para conquistar talento y mantenerlo? La respuesta de los expertos siempre está en el tamaño medio de nuestras empresas. Difiero. Creo que se pueden hacer cosas y siempre mejor cuanto más “manejable”.
El punto de partida: reconocerlo y abrazar el cambio generacional
Hay una generación de profesionales que nos situó en la foto de los países europeos, que ya se está jubilando. Esos profesionales han vivido la exigencia del euro, y la dificultad de encontrar su lugar en contextos internacionales en los que no se manejaban bien con el idioma. Vieron nacer Internet y aprendieron a utilizar primero el fax, luego el Office, los ERP, los SGA, los TMS… ¡el tacógrafo! Hoy, aunque lo ven interesante (o peligroso), no están tan preocupados como parece por la IA. Porque saben que ya no les toca lidiar con ello. Y están frenando las cosas.
Estamos agradecidos a esos profesionales, hijos de los hijos de la guerra, impulsores de la democracia y constructores del país actual. Pero tenemos que dejar de vivir de su herencia. Dejemos atrás los: “hasta ahora ha funcionado”, “nosotros lo hacemos así”, “cambiar es un problema” o “cuando sea obligatorio de verdad” y afrontemos el reto de la IA (etc), sin descuidar que detrás están las personas. Punto a favor del sector: queda mucho por implementar y va a ser apasionante.
El terror de los datos: se nos acaba el tiempo
En el caso de la carretera, IRU insiste en que la escasez de conductores es un problema estructural que afecta por igual a América, Asia y Europa. Pero España encabeza el envejecimiento. Un 50% de camioneros ya tiene más de 55 años.
Según datos de Randstad Research, el 56% del empleo logístico se concentra entre 35 y 54 años, lo que confirma un claro envejecimiento progresivo. El mismo informe señala que entre 2020 y 2026, la edad de la dirección en transporte y logística en España sigue una tendencia clara de envejecimiento, con ligera entrada de jóvenes desde 2024 pero sin cambiar todavía el perfil “senior”.
Necesitamos incorporar savia nueva en esas filas directivas que rondan los 50-55 años. La experiencia es un grado y el talento senior es importante, pero en la actividad logística y el transporte, la media de edad no acompaña al cambio que necesita el sector. Y no son pocos los que se aferran al mando. No podemos permitirnos perder a los que van al volante de un vehículo, pero sí nos gustaría abrazar la transformación desde el cambio.
Necesitamos plantillas frescas. El salto generacional es necesario. Por un lado, promocionando a los que se lo han ganado y, por otro, conquistando a los de otros sectores. Y esto no es cuestión de edad numérica, sino mental. Necesitamos profesionales que conozcan lo que hay ahí fuera. Directivos que introduzcan cambios sin traumas, pero conscientes del reto. Líderes que guíen a los propietarios de las compañías hacia la modernidad en la gestión.
¿Cómo conseguir la excelencia de la gestión logística y el transporte?
Dándole valor al talento. Y, también, pagándolo.
Porque la gestión de la cadena de suministro arrastra muchas deficiencias en cuestión de personas. Perdemos capital humano si surgen oportunidades fuera. Los salarios poco competitivos se suman a la exigencia del sector; al flujo tenso constante y a organizaciones vetustas con administradores de personal que se enfrentan a la complejidad del trabajo, a la imposibilidad de la conciliación, a la falta de flexibilidad y ausencia de medidas para la motivación de equipos.
*¡Ojo, inciso: ” “Motivación” no es que me regales un polo y una pegatina corporativa. Pregúntame y te diré qué quiero, pero no lo des por hecho. Resulta que el profesional tiene voz, voto, familia, perro, una hipoteca, ganas de viajar o hacer deporte. Seguro que encontráis puntos comunes para crecer juntos ;)
Seguimos aferrándonos al valor del sector en sí mismo: “Sin la logística y el transporte, el país se pararía”. “Somos imprescindibles”. “Nuestro trabajo tiene un propósito”, etc. Y sin embargo, se paga mal esa dedicación. Y esa entrega. El sector pierde talento tanto por su exigencia, como por su incapacidad para compensar el esfuerzo. Y para escuchar.
Si de verdad pretendemos ser competitivos, tenemos que encontrar otra forma de hacer las cosas. Para ser escuchados en ambas direcciones, necesitamos invertir tanto en máquinas como en personas y en mensajes. Conquistar nuestro talento e ir a más en transparencia y comunicación con el profesional.
Ideas para mejorar la percepción como marcas empleadoras:
- Pensemos siempre de dentro a fuera. Necesitamos organizaciones transparentes que impulsen la escucha activa e involucren a los equipos en la misión, visión y valores de la compañía. Dejemos a un lado el “ego” del líder porque el mejor embajador de marca lo tienes en casa.
- Los modelos estancos ya no funcionan. La flexibilidad en la gestión y la capacidad para interpretar datos, nos darán ventaja para ser rápidos en la toma de decisiones.
- El Marketing no siempre es la respuesta para hacer marca. La Comunicación Estratégica, sí. Lleva más tiempo apreciar sus resultados, pero si cuenta con un enfoque global, servirá de guía para el resto de iniciativas. Crea un discurso coherente con tus acciones para construir la mejor reputación.
- Apostemos por la innovación, siendo proactivos y no reactivos a los acontecimientos. Los planes de contingencia son nuestra oportunidad para brillar ante la incertidumbre. ¡Y no tengamos miedo de contarlo!
- Fomentemos la generosidad profesional y difundamos nuestra experiencia y sabiduría. Abramos nuestra organización a las sinergias y la colaboración.
- La digitalización como herramienta para organizar, medir y visibilizar la organización, pero sin ser un fin en sí misma. Si conoces tus datos sabrás cómo mejorar. Los sistemas pueden ser un gran aliado.
- Queremos diversidad de perfiles, impulsar el espíritu constructivo, el pensamiento creativo e inquieto. La gestión de equipos será sin duda más compleja pero también enriquecedora y seguro que productiva.
La diversidad en el pensamiento y las formas de trabajo
¿Es la solución a nuestros problemas? Al menos es una de ellas. ¿Pero están preparadas las organizaciones? También lo es la modernización de la gestión y la apertura en las formas. Esos “aires frescos” van más allá de unos cuantos post bonitos en LinkedIN.
La logística y el transporte podrán estar a la altura de otros sectores cuando la evolución sea real y nos creamos que somos un eje de transformación: en la forma de producir, transportar y consumir. Como decimos en MELYT: “todo es cuestión de actitud”.
Empezaremos a tener voz, y no a limitarnos a ser un complemento transversal de todos los sectores, cuando el factor competitivo de las organizaciones dé un paso hacia una estrategia humanista. Donde el talento sea la clave del éxito. Un talento inteligente, abierto al cambio y a la diversidad.
Trabajamos en un maravilloso sector. Un sector en el que puedes aprender cada día. En el que siempre hay cosas nuevas que implementar y donde la agilidad humana es la verdadera clave del éxito. Un sector que cuenta con profesionales entregados con ganas de hacer siempre más. ¿Preparados para liderar el cambio?





