La compañía estadounidense Amazon ha anunciado la incorporación a su flota de reparto de los quads eléctricos TM-Q, desarrollados por Also, la submarca de micromovilidad escindida de Rivian en 2025. Amazon ya opera más de 70 centros de micromovilidad en ciudades de Estados Unidos y Europa, y este vehículo está pensado para ser el eslabón que completa esa red en los entornos urbanos más densos, donde la furgoneta convencional lleva tiempo siendo una solución cada vez menos bienvenida, sobre todo por las autoridades.
El TM-Q no es exactamente una bicicleta ni una furgoneta, sino algo que se sitúa en un terreno intermedio y que aprovecha esa ambigüedad de forma deliberada. Tiene cuatro ruedas y puede configurarse con una caja de carga trasera capaz de transportar más de 180 kilos de paquetes, pero su clasificación como vehículo de asistencia al pedaleo le permite circular por el carril bici, lo que en ciudades como Madrid, Barcelona o cualquier capital europea con zonas de bajas emisiones supone una ventaja operativa difícil de ignorar. En Europa, la normativa fija el corte de la asistencia eléctrica a 25 km/h, velocidad más que suficiente para el reparto urbano.
El vehículo es completamente modular, de modo que puede adaptarse a distintos tipos de necesidades, desde una estructura abierta hasta una configuración cerrada que lo convierte en algo muy próximo a una furgoneta compacta. Esta flexibilidad no es un detalle menor para un operador como Amazon, que gestiona flujos de distinta naturaleza en función de la ciudad, el barrio y la franja horaria.
La relación entre Amazon y Rivian no es nueva, ya en el 2019, la compañía adquirió 100.000 furgonetas eléctricas diseñadas por ambas empresas, un pedido que marcó el ritmo de electrificación de su flota durante los años siguientes. La apuesta por Also y el TM-Q representa un paso más en esa misma dirección, pero orientado esta vez a un segmento donde el peso y el volumen del vehículo importan menos que su capacidad para moverse entre el tráfico sin depender de una plaza de carga o de un punto de parada autorizado.
En España, Amazon opera seis centros de micromovilidad en Madrid, Barcelona, Zaragoza, Málaga, Sevilla y Granada, desde donde coordina el reparto mediante vehículos de cero emisiones. Los actuales proveedores de reparto de la compañía en esas ciudades estarán con el ojo puesto en cómo se integran estos quads dentro de la red, ya que su despliegue puede reconfigurar la forma en que Amazon distribuye el trabajo entre sus colaboradores logísticos en entornos urbanos.
El modelo no tiene tarifa pública confirmada todavía, y su presencia en las calles europeas se esperaba para la primavera de este año. Lo que sí está claro es la dirección: menos furgonetas en el centro, más micromovilidad eléctrica anclada a hubs de proximidad, y una apuesta decidida por vehículos que se muevan por la ciudad con las mismas reglas que una bicicleta.
Carlos Zubialde





