La española Citibox acaba de cerrar una ronda de financiación de 100 millones de euros liderada por Ithaka, fondo europeo especializado en infraestructuras, con una estructura que combina 70 millones en equity y 30 millones en deuda destinados específicamente al despliegue de buzones. La operación convierte a Ithaka en nuevo socio y miembro del consejo, mientras los accionistas históricos, encabezados por Pedro Tortosa, reinvierten 15 millones de los 70 de equity, señal de que la confianza interna en el modelo no ha menguado.

El destino del capital es concreto: instalar 600.000 buzones inteligentes en edificios residenciales de España y Reino Unido, con expansión progresiva a otras ciudades europeas. La propia compañía afirma, según sus propias cifras, que no existe una operación comparable reciente en España en el ámbito de la infraestructura logística de última milla.

El modelo que propone Citibox no es nuevo en concepto, ya que los puntos de conveniencia y los lockers llevan años ganando terreno como alternativa al domicilio, pero sí lo es en escala y en el tipo de infraestructura que plantea. La diferencia entre un locker en una calle comercial y un buzón inteligente instalado en el portal del propio edificio es operativamente relevante: elimina el desplazamiento del destinatario y concentra varias entregas en un único punto físico por inmueble, algo que los algoritmos de ruteo agradecen. Cerca del 15% de las entregas de ecommerce en España no se completan en el primer intento, según datos de la propia Citibox, y cada fallo tiene un coste operativo real que alguien acaba absorbiendo.

Citibox llega a esta ronda con un recorrido corporativo que no es menor. En 2023 adquirió Celeritas, incorporando más de 7.000 puntos de conveniencia a su red. En 2024 cerró la mayor emisión de bonos realizada por una startup en España, con 80 millones de euros. La ronda actual suma otros 100 millones a una estructura de capital que ya superaba los 140 millones acumulados en rondas previas.

El mercado que justifica esta inversión tiene cifras que el sector conoce bien: en 2025, según datos de la compañía, más de 26 millones de personas compraron online en España, generando una actividad logística valorada en 4.435 millones de euros. El volumen crece, la capacidad de reparto domiciliario tiene límites físicos cada vez más evidentes, y la presión sobre la última milla no va a remitir.

La pregunta que hay que plantear no es si modelos como el de Citibox van a ganar peso, sino a qué velocidad y en qué medida van a rediseñar las rutas y los contratos que hoy sostienen el reparto urbano, y es que el OOH es algo que ha llegado para quedarse. Los números así lo demuestran.

Carlos Zubialde

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