España se está convirtiendo en el basurero de otros países de Europa, concretamente, de Francia, tal y como se ha conocido después de una investigación de varios medios de comunicación, que han llegado a determinar que el 30% de los camiones que llegan a España por la frontera de Irún (Gipuzkoa), transporta basura.

El tránsito de camiones desde el sur de Francia, que contienen residuos urbanos no tratados, es muy alto por la frontera de Irún, teniendo como destino algunos vertederos españoles, en concreto, se señala como los de Aragón. Este transito de mercancía es conocido por las autoridades, y es que el negocio es de cantidades imponentes: tratar 1 tonelada de residuos en Francia tiene un coste de 250 euros, mientras que en España, es de 40 euros.

Con las cifras en la mano, en un camión de 24 toneladas, el beneficio bruto es de algo más de 5.000 euros, lo que ha activado a distintas bandas criminales en un negocio muy lucrativo, y con un riesgo muy bajo comparando con otras actividades delictivas. De hecho, en el mes de noviembre del 2023 se desarticuló de una organización criminal que habría ingresado 16 millones de euros desde 2020 después de que empresas de recogida de residuos francesas contrataran sus servicios para deshacerse de ellos y enterrarlos en un vertedero de Zaragoza.

Las zonas de origen de los residuos no tratados, las basuras, son habitualmente las de Burdeos, parte de la Costa Azul y el País Vasco Francés, y como señalábamos antes, el beneficio es muy alto, de unos 3.000 euros netos por camión. Con estas cifras, es normal que las bandas criminales intenten introducir en España el mayor número de camiones, y es que con 10 viajes así día, hablaríamos de un beneficio limpio de 30.000 euros, llevado a un mes, de 600.000 euros de beneficio neto.

Por otro lado, las autoridades españolas y francesas son conocedoras de este transporte ilegal de residuos, y para intentar eliminar el mismo, han realizado durante distintas semanas controles conjuntos en la frontera de Irún. Del número de camiones inspeccionados y los denunciados por transporte ilegal de residuos, sale la cifra que algo más del 30% de camiones que transitan por la frontera irunesa, lo hacen con basura.

Habitualmente, estos camiones que transportan dicha basura, lo hacen "a granel", sin ningún tipo de separación de mercancía (sea peligrosa o no), y en la fila final, la que va justo en la puerta del remolque, sitúan mercancías como papel, que es lo que declaran en la carta de porte falsificada. No obstante, tanto la Gendarmería como la Guardia Civil son conocedores de este truco, de forma que una vez movido los palets finales de papel, la basura queda a la vista de los agentes.

La actividad del transporte de basura entre países está prohibido, pero aunque sea una legislación nacional, las sanciones por dicho transporte, recaen sobre las comunidades autónomas. En el caso de Irún, el Gobierno Vasco ha sancionado a esas empresas, pero las multas, por elevadas que sean, no hacen mucho daño sobre el beneficio que se logra, y sobre todo, con el peligro que conlleva, por lo que las bandas criminales, si no cambia nada, seguirán utilizando los vertederos españoles como basurero de otros países, como Francia.

Carlos Zubialde

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