Según las noticias que se van filtrando en las últimas semanas, es más que probable que GLS cambie de propietarios en breve. Actualmente, la propiedad de GLS es de IDS (International Distributions Services), que es propietaria también de Royal Mail, la empresa de servicios postales de Inglaterra, y la empresa más interesada es EP Corporate Group, propiedad del empresario Daniel Kretinsky.

EP Corporate Group cuenta en la actualidad con un 27.6% de las acciones de IDS por medio de una empresa filial suya llamada Vesa Equity Investment, y su objetivo es hacerse con la totalidad de las acciones de IDS, con lo cual pasarían también a ser propietarios tanto de GLS como de Royal Mail, aunque queda claro que su interés es por GLS, al que consideran como pilar fundamental.

Este intento de compra de la totalidad de las acciones por parte de Daniel Kretinsky no es el primero, y es que hace unos meses lo intento, siendo rechazado por parte de IDS su propuesta. La nueva oferta que han lanzado ahora parece que mejora la que se hizo inicialmente, y pone en disposición de aceptar a IDS. Las cifras no son públicas, pero hay fuentes que están filtrando que la cantidad para hacerse con el 100%, y en consecuencia con GLS y Royal Mail es de un montante cercano a los 4.000 millones de euros.

El actual propietario de GLS es IDS (International Distributions Services), que es el nombre que adopto la matriz del grupo de lo que era el antiguo correo público británico. La empresa pública a principios del siglo XXI estaba en problemas por el empuje de las empresas privadas, lo que llevo a las autoridades a realizar un cambio de la Ley postal, lo que en la práctica supuso que Royal Mail fuera partido en dos. Royal Mail se quedó como la empresa responsable de los envíos de cartas, correo y paquetería, mientras que Post Office se quedó con la red de oficinas de Correos.

Esta separación dio un paso más en el caso de Royal Mail, ya que se acordó privatizar la misma, proceso que culminó en el año 2015, quedando en manos de IDS y por lo cual las arcas británicas ingresaron una suma superior a los 4.000 millones de euros. Los nuevos responsables a su vez separaron el negocio postal de la paquetería, para lo que adquirieron el control de GLS, mientras que el correo postal sigue siendo responsabilidad de Royal Mail.

Durante los años dessde que IDS es propietario de todo el grupo, parece que no han querido vender por separado ambas lineas de negocio, que aunque sean financieramente independientes, los han querido mantener bajo el mismo paraguas. Y es precisamente este aspecto el que parecen poner en valor desde IDS, y es que según se ha conocido, además de la oferta económica de EP, se ha valorado y mucho que se apoye el ambicioso plan de crecimiento de GLS, además de querer empujar un crecimiento para Royal Mail más allá de su tradicional negocio postal, que está a la baja como les ocurre a todos los servicios postales a nivel mundial.

Lo que sí parece que será innegociable es que la nueva propiedad de Royal Mail mantendrá el servicio de distribución postal en los plazos de servicio que vienen ofreciendo hasta la actualidad (entregas de cartas seis días a la semana bajo el servicio postal universal), además de mantener la marca, logos, colores corporativos y sede fiscal en el Reino Unido, sin olvidarse del compromiso de mantener la actual plantilla de trabajadores y sus derechos.

El futuro dará más luz a la idoneidad de esta operación, pero lo que sí queda claro es que el gobierno británico hizo sus deberes hace ya más de una década con respecto al servicio postal de correos, mientras que en España continúa siendo la historia interminable.

Carlos Zubialde

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