Tres de cada diez conductores de furgonetas fueron denunciados por exceso de velocidad durante la última campaña especial de vigilancia puesta en marcha por la Dirección General de Tráfico (DGT) entre el 24 y el 30 de noviembre. En esas fechas, tráfico intensificó los controles sobre este tipo de vehículos, que ya supera los 2,7 millones de unidades y representa el 7,6% del parque móvil español, y pieza fundamental en el transporte de mercancías, sobre todo de mensajerías y empresas que realizan la distribución de última milla.

A lo largo de esa semana, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil inspeccionó 120.922 furgonetas. En ellas, los agentes detectaron 8.144 infracciones, lo que da que el 6.73% de las mismas, una cifra que confirma la necesidad de reforzar la supervisión sobre un tipo de vehículo cada vez más presente en tareas de reparto y logística urbana, como deciamos anteriormente.

El exceso de velocidad volvió a ser la infracción más habitual en las furgonetas, algo que, por otro lado, podemos decir que es histórico. Las furgonetas están sujetas a límites inferiores a los del turismo —90 km/h en autopistas y autovías y 80 km/h en carreteras convencionales—, pese a que muchos de los conductores posiblemente no lo conozcan de forma detallada. Y es así el tema que casi 2.300 conductores fueron denunciados por superarlos. En total, casi un 30% del total de infractores.

La campaña puso también el foco en el estado de los vehículos, otro aspecto que preocupa y mucho al sector por el envejecimiento de la flota de vehículos que sufre España. La Inspección Técnica de Vehículos (ITV) sigue siendo un punto crítico: 2.214 conductores fueron sancionados por circular con la revisión caducada o desfavorable. A ello se sumaron 240 denuncias por neumáticos en mal estado y la inmovilización de 220 furgonetas que no reunían las condiciones mínimas para circular con seguridad.

Otro dato relevante fue el relacionado con el consumo de alcohol y drogas. De los controles realizados, 322 conductores dieron positivo: 90 en alcohol y 232 en diferentes sustancias estupefacientes. Tráfico recuerda que la conducción bajo efectos de estas sustancias incrementa de forma notable el riesgo de siniestro.

El uso del cinturón de seguridad sigue sin estar plenamente interiorizado entre los usuarios de furgonetas. Durante la campaña, 363 ocupantes fueron denunciados por no llevarlo colocado, pese a ser uno de los elementos de protección más eficaces en caso de accidente.

La carga, un aspecto esencial en la dinámica y estabilidad de este tipo de vehículos, también concentró un número significativo de infracciones. Los agentes formularon 320 denuncias por exceso de peso y 267 por una colocación inadecuada de la mercancía. La DGT insiste en que un vehículo más pesado necesita una mayor distancia de frenado, y una carga mal distribuida puede comprometer la maniobrabilidad.

En cuanto a la documentación obligatoria, tanto del vehículo como del conductor, la campaña dejó 536 sanciones por irregularidades administrativas y 191 por carecer del seguro obligatorio, algo que parece incluso increíble que pueda suceder a día de hoy.

Los resultados evidencian que la furgoneta sigue requiriendo especial atención en materia de seguridad vial, y es posible que muchas empresas del sector del transporte deberían de reforzar esta vigilancia.

Carlos Zubialde

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