El autor de la a célebre frase fue James Carville, asesor del demócrata Bill Clinton en la exitosa campaña que en 1992 le impulsó hasta el Despacho Oval de la Casa Blanca, mientras su contrincante, George Bush hablaba de política exterior, el demócrata lo hacía de economía, de dinero, de lo que importa realmente.
Y la frase vuelve a tener su primer con lo ocurrido entre Estados Unidos y Venezuela, más en concreto, con la captura de Nicolás Maduro y su esposa por parte de las fuerzas especiales estadounidenses el pasado 3 de enero, trasladándolo a Estados Unidos para que sea juzgado por narcotráfico y terrorismo.
No es mi intención discernir sobre cuestiones de soberanía o legislaciones internacionales, creo que el foco está en “otro” sitio, y ese no es más que la economía. En su comparecencia para informar sobre la operación, el presidente Donald Trump utilizo una palabra en 26 ocasiones, y que nos da una pista sobre el asunto, la palabra más utilizada fue “petróleo”.
¿Es el petróleo el verdadero motivo?
Hagamos unos simples números, porque Venezuela es el mayor productor de petróleo a nivel mundial. Ellos solos producen el 20% del petróleo, aunque hay que decir que es un petróleo que contiene mayor cantidad de sulfatos y que su extracción y tratamiento es más costoso frente a otros como los que se extraen en el Golfo Pérsico, por ejemplo. En la actualidad, se estima que Venezuela tiene una de las mayores reservas mundiales de petróleo, según varias publicaciones, puede ser de 303 billones de barriles, qué ojo, ahora son controlados por Estados Unidos.
El precio actual de barril, está en los 57 dólares, por lo que se han “apropiado” de cerca de 17.3 trillones de dólares, que aunque los venda a la mitad de precio, suponen unos 8.7 trillones de dólares, eso es lo que acaba de ganar Estados Unidos con esta intervención, el acceso controlado a un recurso, qué ojo, no solo lo quieren ellos. China, en el último año, ha comprado petróleo a Venezuela sin usar el dólar como moneda de pago. En 2024, el 84% de las exportaciones petrolíferas de Venezuela fueron a China, y otros países productores querían seguir esa senda.
Para hacerte una idea de lo que hablamos, el PIB de España en el 2024 fue de 1.72 billones de dólares, y el 2025 se estima que puede ser de 1.89 billones de dólares, por lo que las reservas son 7 veces el PIB de España y EE. UU. los vende a mitad de precio. Y ese es el punto que hay que tener en cuenta como sector, el combustible es el coste más importante para el transporte, y todos nos preguntamos que sucederá en el 2026 con este movimiento geopolítico.
En principio, según varios analistas, la previsión es que el barril suba de los 57 dólares hasta los 80 dólares aproximadamente, para luego estabilizarse en una franja entre los 70 y 80 dólares. Esto seguramente traerá un encarecimiento de los combustibles, es sabido que las petroleras aplican de forma rápida las subidas y de forma casi nula las bajadas. Si además, sumamos que el Gobierno de España debe de equiparar los impuestos del diesel con el de la gasolina, que puede encarecer el litro sobre 0.15 € tal y como ya publicamos en informacionlogistica.com de forma reciente, la situación del sector puede verse muy comprometida en los próximos meses.
Veremos como se desarrollan los acontecimientos, en un mundo con tanta inestabilidad geopolítica, y una Unión Europea más preocupada por legislar y regular sectores como el transporte que de afrontar una situación tan crítica.
Carlos Zubialde
contacto@informacionlogistica.com





