Como interpretar una tarifa de transporte

Las tarifas, los precios, ese elemento de “confrontación” entre cliente y proveedor ese documento que unos quieren esconder y otros le dan la categoría de los 10 mandamientos, las tarifas, los precios, odiando o amándolas, no se puede vivir sin ellas.

Las tarifas de transporte en la actualidad no tienen nada que ver con las que se suministraban a los clientes hace 2 décadas por ejemplo, en esto también el avance es notorio y manifiesto. Dependiendo de la tipología de transporte la tarifa puede llegar a ser mas complicada para su comprensión como es el caso de las tarifas de transporte aéreo (carga aérea) o del transporte marítimo.

En el caso de estas dos tipologías de transporte, las tarifas tienen una mayor complejidad por dos variables:

1-Temporalidad: son taifas para un tiempo determinado, que puede ser desde una semana hasta un máximo de 3 meses habitualmente

2-Recargos: al coste del flete (transporte) en ambos casos se le tienen que añadir una serie de recargos propios como pueden ser recargos por seguridad en aeropuertos en el caso de los envíos aéreos o del coste del movimiento del contenedor en puerto si hablamos de transporte marítimo. Este tipo de recargos no están unificados sino que cada país tiene los suyos e incluso en un mismo país podemos encontrar dos aeropuertos que pueden tener un coste de recargo de seguridad distinto por ejemplo.

Es por estos motivos por los que cuando se solicita una oferta o se nos presenta una tarifa de precios de transporte aéreo o marítimo, debemos de pedir las explicaciones necesarias o solicitar el precio “all in”, es decir, el precio final con todos los costes y recargos incluidos.

En el transporte terrestre las tarifas no tienen el grado de complejidad que tienen en el aéreo o marítimo. Además, desde hace ya varios años se presenta a los clientes tarifas mas “sencillas” eliminando conceptos como las reexpediciones, un canon que las empresas de mensajeria y paqueteria cobraran cuando el envío tenia que ser entregado en una población “remota” desde la base de reparto de donde salía el chofer que hacía la entrega.

Algunas de las principales características de las tarifas terrestres son:

Mensajeria y paqueteria nacional: tarifas únicas por tramos de kilos, normalmente el primer tramo es 1 kilo o la típica bolsa. No existen reexpediciones, la tarifa tiene normalmente unas zonas con precios distintos (provincial/regional/nacional). La tarifa nacional es para España peninsular, se ofrece otra tarifa para Baleares y Canarias (es un servicio combinado terrestre/aéreo). Atención a los recargos por combustible o recargos por seguros. En envíos ecommerce atención también a los intentos de entrega del envío y el coste de las devoluciones.

Mensajeria y paquetería internacional: Tenemos que distinguir si es servicio terrestre o aéreo. Los precio habitualmente se hacen por países de destino e incluso por zonas dentro del país de destino, no siendo el mismo precio un envío para Paris que para Lille por ejemplo. Atención a los recargos como tasas de combustible, seguros o posibles manipulaciones en aeropuertos y costes aduaneros en envíos fuera de la Unión Europea. Tenemos también que mirar con detenimiento los posibles recargos por reexpedición hacia zonas remotas o de montaña.

Paleteria nacional: las tarifas de paleteria son muy sencillas, una variable son las zonas de país de donde sacaremos el destino; la segunda variable viene por el «tipo» de palet. Este tipo de compañías establecen varios tipos de palet por peso y altura, por lo que se tiene que localizar que tipo de palet tenemos y luego cruzar con la zona de destino. Atentos también a los recargos de seguros o posibles reexpediciones en zonas remotas.

Grupaje internacional: las tarifas se separan por paises y zonas dentro de las mismas. La otra variable es el peso de la expedición, normalmente se ofrecen tarifas en franjas de 10 kilso hasta los 100, y luego cada 100 kilos hasta los 5.000 kilos, aunque normalmente este servicio para expediciones a partir de los 3.000 kilos comienza a tener un coste económico elevado. Tenemos que tener mucho cuidado con la conversión del volumen, y también tener en cuenta el concepto de ocupación lineal de la mercancía, mas conocido como «metros lineales». Atención a los recargos de combustible, y los posibles recargos por cada país o zona, ya que dependiendo de la ruta pueden tener recargoa de ferry o acceso por túneles.

Como se puede observar, cada tipo de transporte ofrece una forma distinta de tarifación del servicio, si esta no es lo suficientemente clara como cliente, antes de aceptarla debemos de aclarar con nuestro proveedor de transporte el significado de las mismas y el alcance antes de comenzar las operaciones y de recibir una desagradable sorpresa a la llegada de la factura.

Artículo propiedad de Carlos Zubialde

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