El eCMR no consigue implantarse en el transporte

Trabajar sin papel es todavía una asignatura pendiente para el sector del transporte en general. Es verdad que existen algunos tipos de transporte en los que el papel ha dejado de existir como es el la paquetería urgente pero en global podemos decir que el 0 papel sigue siendo asignatura pendiente.

Llama mucho la atención que en los tiempos que corren y con la mayor sensibilización medioambiental de la sociedad muchas empresas de transporte implementen acciones de control de la huella de carbono por ejemplo pero en otros aspectos sigan trabajando como si estuvieran ancladas en el pasado utilizando procedimientos de hace años como el uso del CMR físico o los procesos de facturación interno soportados en gruesos dossieres de papel.

No existen datos concretos pero según diversas publicaciones en España al año se emiten mas de 75 millones de CMRs y unos 125 millones de cartas de porte (variante para el mercado nacional), de los cuales un porcentaje muy mayoritario siguen siendo en soporte de papel que el transportista debe de llevar encima como comprobante del servicio que esta realizando.

El porque del eCMR

No subirse a la era de la digitalización parece toda una torpeza y el transporte no es un sector ajeno a la aplicación de las nuevas tecnologías. El transporte lleva ya muchos años implementando herramientas digitales para el control de flota, mejoras de rutas, gestión de pedidos, cross docking etc. Pero parece que la aplicación de eCMR no esta teniendo el éxito esperado por el momento y se sigue «obligando» a uso del papel a las empresas con el malgasto que ello supone.

El uso de eCMR libera a los transportistas efectivos tener que llevar la documentación física además de suponer una mayor agilidad en las operaciones y transmisión de la información entre todos los que componen la cadena de suministro (logísticos, cargadores, transportistas o clientes).

Por otro lado evita el uso del papel con el doble ahorro de coste que esto supone, no gastar papel y ser sostenible medioambientalmente. Además al ser un documento electrónico (así se le llama coloquialmente, carta de porte electrónico) evita muchos malentendidos que provienen de las confusiones en los datos, letras incomprensibles o cifras de dudosa interpretación.

La carta de porte electrónica es un documento único e intransferible frente al CMR de papel que puede ser manipulado y duplicado con facilitad. Su uso es muy sencillo y el ahorro es claro pero a pesar de las ventajas los transportistas encuentran también muchas trabas para su uso. Se suele señalar a los cargadores de estas trabajas ya que son ellos los que tienen la obligación de suministrar los documentos necesarios para la realización del porte.

El uso del eCMR en Europa y terceros países

Tenemos que tener en cuenta que el convenio CMR se aplica al transporte de mercancías internacionales (entre dos países distintos). Para que el convenio se aplique basta con que uno de los dos países sea el de origen sea el de destino estén adheridos y en el eCMR al aplicarse el mismo convenio estaríamos ante el mismo escenario.

Esto significa que cualquier transporte internacional con origen o destino en España esta sujeto al Convenio CMR y en consecuencia, cualquier transporte o carta de porte electrónica (eCMR) tiene total validez legal entendiéndose que son validos ambos (papel o formato electrónico).

Aun teniendo esta cobertura legal el uso de la carta de porte electrónico en los transporte terrestres internacionales es muy muy reducido. Si pensamos el inmensas posibilidades que ofrece la carta de porte electrónica resulta extraño su bajo uso pensando además que es un sistema de «futuro» sin vuelta atrás. Actualmente hay 20 países que se han acogido al protocolo CMR y en consecuencia también el eCMR por lo que únicamente su uso viene derivado de aspectos no relacionados con la jurisprudencia o aspectos técnicos.

Conclusiones

Resulta muy sorprendente que una herramienta digital probada con solvencia y que tiene todos los aspectos legales a su favor no sea utilizado sobre todo por empresas cargadoras que después hacen gala de acciones publicitarias como empresas medioambientalmente sostenibles.

Desde un punto de vista operacional el uso de eCMR sería un avance total para las empresas tanto cargadoras como de transporte por la agilidad, rapidez y veracidad de la información, pero parece que hoy día sobre todo los cargadores parece que tienen esta opción en la parte baja de la lista de cosas a poner en funcionamiento.

Artículo propiedad de Carlos Zubialde

contacto@informacionlogistica.com