Lo bueno y lo malo de los tenders de transporte

Los cargadores de transporte habitualmente proyectan una visión muy positiva de los tenders como herramienta de contratación pero los transportistas señalan en igual número las sombras que un tender de transporte oculta.

A nadie se le escapa que el criterio del precio llega en muchas ocasiones hasta un punto abusivo junto con una relación completamente despersonalizada o el incremento de los intermediarios que quieren llevarse su parte del pastel en el camino.

Las claves mas importantes para organizar un buen tender pasan primero porque el cargador tenga en sus manos la totalidad de los datos que necesita y para ello se hace indispensable un dossier de situación elaborado de forma conjunta por los departamentos de compras y logística. Si realizamos esa petición con la información del departamento de compras prevalecerá el concepto precio por encima de todo. Si lo hacemos con el criterio del departamento de logística el criterio operacional sera el que tenga mayor peso.

Lo bueno de los tender

Normalmente un tender es una herramienta positiva para un cargador de gran volumen como puede parecer obvio ya que esta forma de contratación le permite poder gestionar sus transportes además de tener de primera mano un gran conocimiento de la situación del mercado de transporte no solo por compañías sino por los costes (alza o baja de gasoleo, salarios etc).

Integrando correctamente esta actividad en el departamento logístico pero con el peso nivelado y también controlado por el departamento de compras estos grandes cargadores se aseguran por su parte la disponibilidad de los medios de transporte necesarios para poder dar cobertura a sus proyectos así como un coste mucho mas ajustado y garantizado permitiendo trabajar con tranquilidad por esa parte.

Para las empresas de transporte también tiene una buena parte y es que con estos sistemas y plataformas puede acceder a cotizar a empresas que por su propia estructura no llegaría o que directamente les rechazarían. De igual forma también con la participación de este tipo de concursos las empresas de transporte tienen un conocimiento milimétrico del mercado, de sus competidores pudiendo estudiar sus fortalezas y debilidades así como las fortalezas y debilidades propias.

Lo Malo de los tender

Como todas las cuestiones en la vida todo lo bueno tiene una parte mala y los tenders de transporte no son ajenos. Como primera cuestión negativa podemos señalar que muchas veces este tipo de procesos se caracterizan por una falta de rigor y profesionalidad en la gestión del mismo sea porque se encomienda la labor a un departamento interno que no tiene la suficiente experiencia o porque el cargador deja en manos de un actor externo esta labor pero este no tiene la preparación suficiente para llevar adelante el tender.

Otro punto contrario es que este tipo de procesos se cae en la despersonalziación del trato entre cargador y proveedores de transporte lo que provoca una pedida de relación directa y que en el futuro puedes ser contraproducente sobre todo para cerrar el acuerdo en sus aspectos operacionales.

Otro riesgo que se convierte muchas veces en aspecto negativo es el incremento de intermediarios y la presión de estos sobre el precio. Se abusa de forma sistemática sobre el precio como criterio primero del tender haciendo que otros criterios d¡que deberían tener más peso en la elección pasen a un segundo plano con lo que suele suponer la eliminación de un porcentaje muy importante de empresas que no pueden alcanzar esos niveles de precios ya que carecen de margen de beneficio. Es mejor realizar un tender de forma interna aun no teniendo experiencia que contratar una empresa externa cuyo criterio de selección solo será el precio.

Como aspecto negativo también debemos de señalar el periodo para el que se contrata. Nos encontramos con tender de unas dimensiones importantes y en las cuales los proveedores de transporte deben de hacer importantes inversiones (formación del personal, equipos, etc) pero se ofrece una relación comercial de un año. Esta visión cortoplacista hace que muchas empresas de transporte se retiren del concurso al ver que pueden no cubrir los gastos de inversión. Y aunque parezca mentira igual estamos perdiendo al que podía ser la mejor elección de servicio para ese tráfico que estamos ofertando.

Conclusiones

Podemos reconocer que se ha mejorado mucho en el aspecto de los tender ya que muchos cargadores son conscientes de las partes negativas que acarrean los mismos pero los situaciones de la economía hace que cada día aparezcan nuevos actores cuya única bandera es la reducción de costes.

Este tipo de empresas normalmente tienen una falta de conocimiento del producto del transporte y la logística que en lugar de ser beneficioso para quien le contrata (el cargador) teniendo un efecto boomerang como por ejemplo cuando negocian un precio para un paquete completo y luego asignan solo una parte del mismo. Esta falta de información será tan perjudicial ya que el transportista no podrá asumir la situación y dejara de realizar el servicio o lo hará en una calidad muy mala.

Esta claro que nadie da duros a cuatro pesetas osea que si quieres hacer un tender y no tienes recursos para ello, contrata a profesionales del mismo porque sino el remedio será peor que la enfermedad.

Artículo propiedad de Carlos Zubialde

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