¿Por que las empresas de Transportes no quieren repartir los paquetes de Amazon?

Hace tiempo se alimento la esperanza de que los negocios on line eran el “único” futuro, si no lo hacías estabas completamente fuera, no eras una empresa moderna. Como no, el gran referente es Amazon, yo no se puede copiar su sistema, solo queda integrarse en el. El sector de transporte y la logística también pensaron en un momento que seria así, pero parece que los tiempos están haciendo cambiar las opiniones.

Como ya comente en varios post en el blog sobre la “lacra” económica que puede llegar a suponer el actual sistema de ecommerce para el transporte, parece que es compartido ámpliamente, y se intenta cambiar la situación.

Llegan los meses de mayor actividad para el transporte y la logística; antes de la llegada del Black Friday a nuestras vidas la campaña de navidad se centraba en las dos semanas centrales de diciembre (entre el puente de la constitución y la navidad); la tipología del paquete era completamente distinto al actual, con un paquete B2B en un porcentaje superior al 90%, y con una mayoría de envíos que eran obsequios empresariales (agendas, vino, etc).

Hoy día esta campaña se amplia hasta casi los 2 meses, comenzando con el Black Friday (último viernes del mes de noviembre, seguido de la campaña de navidad que es mas amplia, y unido a las devoluciones y rebajas durante todo el mes de Enero. El tipo de paquete también es distinto, el reparto B2C o con destino un domicilio es porcentuálemnte superior, algunas compañías pueden estar sobrepasando el 40% de su volumen en este tipo de envío.

Ante esta nueva realidad, las empresas del sector del transporte y la logística han tomado distintas medidas para evitar los colápsos sufridos por distintas empresas en las campañas de los años anteriores, desde acotar un número determinado de envíos a repartir, hasta subir los precios sobre todo a los players online mas grandes como Amazon. Estas son algunas de las claves para entender este movimiento:

Incremento de precios

UPS ya había determinado un recargo para los envíos ecommerce con destino un particular en Estados Unidos, un precio fijo que se añade al del envíos “normal”. En España las empresas de transporte no han trabajado en esta linea, sino en la linea de subir el precio unitario de envío.

Tenemos que tener en cuenta que los Amazon de turno pagan un precio muy bajo por sus envíos, por lo que muchas empresas y sobre todo en campañas como el Black Friday terminaban trabajando a perdida. Una vez creada ya la masa crítica de envíos, importantes empresas como SEUR o MRW en lugar de optar por la subida de precios han acotado el número de pedidos que distribuirán, sobre todo en los picos de trabajo; y si han estipulado más dinero por envío si se supera la cifra estipulada.

Falta de personal

Las compañías de tranporte para afrontar estos altos picos de actividad han incorporado entre 6.500 y 7.000 repartidores en toda España, un 25% más que la de otra época del año, y que se suman a los 25.000 que hay en activo durante el resto del año en las empresas. En la campaña Black Friday/navidades/rebajas, el sector de la logística y el transporte contará con más de un millón de trabajadores, un 17,5% más que la media anual en el sector, situada 850.000 empleos.

La contratación de todo este personal por parte de las empresas de transporte se ha visto poco fructífera en términos económicos con los bajos precios pagados por parte de los gandes market place del sector como Amazon; ante esto las empresas han optado por destinar este personal a la distribución de sus cada vez mas clientes, muchos de ellos también de comercio electrónico, que pagan mas por cada envío. La consecuencia de esto es lo reflejado antes, que los grandes han puesto “topes”, no quieren repartir paquetes de Amazon a un precio bajo, cuando pueden repartir el de otros clientes que les paga mas por el mismo trabajo.

¿Rio revuelto ganancia de pescadores?

Ante la situación, Amazon ha tenido que trabajar en varias lineas que ya hemos comentado en otros artículos, uno el de crear Amazon Logístics, asegurandose parte de la distribución de forma propia en plazas donde tienen una plataforma de removido como es Madrid, Barcelona, Valencia o Sevilla.

Otra consecuencia es el cambio de tarifas en el servicio Amazon Primer Now, subiendo el ticket o precio mínimo necesario para acceder al servicio de entrega en 2 horas de forma gratuita.

Y la tercera es la aparición de nuevas empresas de transporte, mas pequeñas, que hacen la distribución sobre todo de los servicios mediante Amazon Logístics, ya que la distribución que no hacen ellos directamente, se están apoyando en los acuerdos estratégicos que tienen con compañías como Correos Express o ASM.

Estas compañías trabajan bajo el mismo criterio en que trabajaban las que ahora quieren salir de ese “circulo vicioso”, muchos paquetes a precio muy barato. Y cuando se cobra barato, lo normal es que se pague muy barato al personal de distribución, amen de otros aspectos importantes como es la falta de regulación horaria u otras condiciones que precarízan mas todavía el sector. La propia patronal del sector UNO hacia un llamamiento sobre esta cuestión, denunciando sobre todo la entrada de empresas bajo el amparo de la “economía colaborativa”, pero que “rozan la ilegalidad”  porque no asumen los mismos costes laborales y fiscales que las empresas tradicionales de transporte.

¿Rio revuelto ganacia de pesadores? ¿Quien gana con esta nueva situación? ¿Que nos hace pensar que estas nuevas y mas pequeñas empresas puedan hacer negocio donde no lo pudieron hacer otras con sus años de experiencia?

Apasionante 2018 el que nos espera….

Artículo propiedad de Carlos Zubialde

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Carlos

Experto en todo lo que tenga que ver con el transporte, la logística y el ecommerce.