¿Y si Madrid central es el escudo contra la economía colaborativa en el transporte?

El desarrollo de las ciudades y los problemas de contaminación son una constante desde hace años, y no existe político que no quiera meterle mano al asunto, cada uno mas «verde» y ecológico que el anterior imponiendo muchas veces absurdas reglamentaciones sin mayor objetivo que el de ser noticia y tener su minuto de gloria.

El plan Madrid Central nació con ese san benito, promovido por una alcaldía declarada abiertamente ecologista. Para quien no conozca que es Madrid Central, nos estamos refiriendo al que han llamado como actuación «buque insignia» del mandato de Manuela Carmena al frente de la alcaldía de Madrid.

¿Que es Madrid Central?

Madrid Central es la primera medida de un plan llamado «Plan A» cuyo objetivo es mejorar la calidad del aire y el cambio climático favoreciendo al peatón, la bicicleta y el transporte público. Madrid Central es una zona delimitada donde se quiere actuar para bajar las emisiones.

La zona es el distrito centro de la capital y se pretende convertir esa zona en un pulmón para la ciudad mediante la prohibición de circulación de coches particulares por la misma excepto los de los residentes, servicios público, vehículos particulares que sean eléctricos y por último vehículos cuyo destino es un parking y sea poseedores de de emisiones tipo B o C.

Esta nueva normativa esta vigente desde el 30/11/2018, pero en Enero del 2019 comenzarán los 2 meses de pruebas informatizadas del programa de gestión de multas. Durante estos dos meses las multas serán enviadas a los incumplidores de la normativa y una vez superada esa fase entrará plenamente en funcionamiento el sistema de multas.

En enero comenzarán los dos meses de prueba del sistema informático de gestión de multas de Madrid Central. Durante este tiempo, se enviarán comunicaciones sin multa a las personas que incumplan la normativa.

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La distribución de mercancías en Madrid Central

El principal aspecto en la gestión de Madrid Central para el transporte de mercancías así como la distribución urbana es el establecimiento de un registro de empresas. Mediante el registro se obtiene la correspondiente autorización para poder acceder a la zona y realizar las labores de transporte.

Este registro le permite al Ayuntamiento de Madrid no solo controlar que empresas y vehículos acceden a la zona restringida sino de paso poner una barrera al instrusismo que se vive en el transporte de mercancías con la aparición de varias plataformas y fórmulas de distribución basadas en personas con coches particulares y carentes de cualquier tipo de acreditación para desarrollar las labores propias del transporte de mercancías.

Y cuando hablamos de bordear la legislación y el uso de cohes particulares y personal no autorizado automaticamente nos debemos de acordar de Amazon Flex y las denuncias de competencia desleal que han sido reiteradamente señaladas por el sector del transporte y la logística.

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Amazon Logistics y Madrid Central

Queda claro que uno de los principales perjudicados por el registro del Ayuntamiento de Madrid es Amazon y su sistema propio de distribución de mercancía (Amazon logístics) mediante sus sistema Amazon Flex. Con este listado Amazon se vera limitado en el número de repartidores que estarían en condiciones legales de poder entregar sus paquetes en la zona llamada Madrid Central.

El número de personas que ofrecen el servicio de reparto para Amazon Logistics y que puedan cumplir con todas las bases legales que se exigen para poder desarrollar esas actividades de transporte son muy limitadas a la luz de los datos y denuncias reiteradas que acumulan. Ante la situación solo les quedan 2 opciones:

1-Crear una red de distribución 100% legal y no de «economía colaborativa»

2-Volver a utilizar los servicios de las empresas de paquetería tradicional que cumplen con las normativas

Pero la parte mas interesante de este registro precisamente es que actuaria como «dique de contención» y como medida de defensa de las empresas de paquetería y mensajería tradicionales frente a modelos de «economía colaborativa» abanderados por Amazon así como empresas de entrega de comida tipo Glovo.

Las autoridades han encontrado casi sin querer una forma de poder «regular» sectores con un muy alto nivel de intrusismo como el transporte. No solo eso sino que mantienen la «llave en la mano» puesto que legislarán los futuros requisitos que irán endureciendo y dejando menos espacio para este tipo de empresas.

Quien nos diría que algo como Madrid Central llegara a ser el escudo contra la economía colaborativa en el transporte….

Artículo propiedad de Carlos Zubialde

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Carlos

Experto en todo lo que tenga que ver con el transporte, la logística y el ecommerce.